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lunes, 22 de octubre de 2012

10 Dios y los elfos

Ser creyente no significa creérselo todo, venga de donde venga, porque sí, porque soy creyente y lo que me mola en esta vida es creer a saco paco, mucho y variado. No es eso. Casi te diría que es al contrario: justo después de los escépticos profesionales, probablemente las personas más incrédulas seamos, valga la contradicción, los creyentes.

¿Por qué? En parte, y esto es una teoría mía, porque ya tenemos nuestra respuesta. Tenemos a Dios y Él llena cualquier anhelo de espiritualidad humana. No necesitamos homeopatías, brujas, conjuros ni pulseras mágicas para cubrir esa necesidad de "algo más" que tiene el ser humano.

Pero en parte es por cómo funciona la fe. "¿Por qué crees en Dios y no en los elfos?" me preguntaba hace poco una amiga. Para ella no había diferencia, pero para mí hay una línea clara. Sobre Dios, al contrario que sobre los elfos, tengo evidencias históricas: de Cristo, de los profetas anteriores a él. Tengo el testimonio de mucha gente que ha experimentado a Dios. Y tengo, y es algo que como católica me da mucha tranquilidad, a una institución que lleva dos mil años estudiando y escrutando cada hecho relacionado con la fe; a una institución que para dar por válido un milagro necesita a un ejército de científicos que analizan al "candidato" durante años. ¿Cómo voy a creer luego al primero que me venga a hablar de energías cósmicas o piedras mágicas? Convence primero a mi Iglesia y luego hablamos, majete.

Las evidencias jamás son aplastantes, claro. Ahí es donde entra la fe. Pero la fe no es un salto al vacío y sin red, y esa es justo la diferencia entre la fe en Dios y la creencia en los elfos.


El elfo Manolo, que patrocina hoy nuestra entrada

jueves, 18 de octubre de 2012

0 Blanca y los niños

Blanca López-Ibor es fundadora y directora de la unidad de oncología pediátrica en el Hospital Montepríncipe de Madrid. Es una médico entregada a su profesión y a los niños enfermos de cáncer, a los que cuida con tremenda dedicación.

Era atea. Ahora es católica.

Así relata ella su conversión:
"El punto de inflexión fue ver morir a mi hermano Javier. Murió en seis meses y verle evolucionar durante su enfermedad me cambió. Murió en mis brazos con cara de niño y me dije: “Me estoy perdiendo algo”. Hubo una caída del caballo, y llegué a entender que la muerte no es la última palabra, que no estamos aquí por casualidad, que estamos hechos para ser felices, que somos muy queridos y que tenemos mucha capacidad de querer."
En otro momento dice algo que me encanta:
"Tratamos de curar a la familia. Cada quince días me reúno con dos grupos de padres de niños que murieron. Nos acompaña un sacerdote y ellos me han enseñado que esto vale la pena, incluso cuando entra un niño por la puerta con un tumor que sé que no se puede curar. Si se cura o no también he aprendido que no está en mis manos. El día que entendí el concepto de ser instrumento la cosa cambió. Y tengo que ser un instrumento muy afinado y aportar todo lo que puedo como médico y persona que soy."



Le han hecho una entrevista muy interesante en torno, entre otras cosas, al enfoque tan interesante que hace de su trabajo como oncóloga, tratando no solo la enfermedad desde el punto de vista fisiológico sino también las posibles secuelas psicológicas en los niños y sus familias. Puedes leerla entera aquí.






miércoles, 10 de octubre de 2012

2 No estamos locos (aunque a veces lo parezca)

Hace solo unas semanas estuve almorzando (para los madrileños: comiendo) con un amigo de mis tiempos de universidad en Málaga. Nos conocimos en una clase de álgebra que compartían Teleco y Magisterio. Teníamos en común la afición por la ciencia y por cantar a Beethoven en alemán cuando estábamos de botellón. Qué tiempos.

Jorge es un ateo recalcitrante, como yo lo era entonces. Y durante el almuerzo del otro día me comentó extrañado, un poco (angelico) con miedo a ofender, que cómo era eso de pasar de ateo a creyente. Que el paso en el sentido contrario, de creyente a ateo, lo entendía, pero de ateo a creyente, pues no le parecía muy normal.

Le entiendo. Para un ateo, pasar de ateo a creyente es una especie de involución, de primitivización del pensamiento.

Jorge, cielo: no creo que pueda llegar a explicártelo. Todo este blog es un intento de contar el por qué de mi conversión, pero no sé si lo conseguiré. Es algo que, simplemente, sucede. Un día miras en la dirección correcta, y de repente todo encaja. No es algo a lo que se llegue (al menos en mi caso) por la razón; más bien, es algo a lo que se llega superando la razón, aceptando que tal vez no pueda abarcar toda la realidad.

Voy a hacer un pequeño intento. ¿Recuerdas que te comenté que yo no soy un caso aislado? Pues, como yo me explico fatal, voy a traerme a algunas personas que han pasado por lo mismo y que lo cuentan mejor.

Lo primero que te llamará la atención es la variedad. Variedad de personas (escritores de prestigio, pijas, científicos, travestis, pandilleros, activistas ateos, crápulas, homosexuales), de épocas (desde tiempos inmemoriales hasta hoy) y variedad de caminos: verás que la fe no es una consecuencia de; no hay un denominador común, un trauma, un detonante. Cada uno llega a ella por un camino personal y único.

El primer testimonio que voy a traerte es el del escritor británico G. K. Chesterton. Hombre sesudo y nada sospechoso de estulticia, pasó del agnosticismo al cristianismo al casarse con una mujer anglicana, y más tarde se hizo católico.

La historia completa de su conversión la tienes aquí; yo te dejo solo alguna de sus perlas. Espero que te parezcan interesantes:
"Si alguien me pregunta, desde el punto de vista exclusivamente intelectual, por qué creo en el cristianismo, solo puedo contestarle que creo en él racionalmente, obligado por la evidencia."  

"Al que dice que la fe ha brotado del salvajismo y la ignorancia, hay que contestarle que no: que nació de la civilización mediterránea, en la plena germinación del gran Imperio Romano. Cierto que después se hundió el barco, pero no es menos cierto y asombroso que volvió a resurgir recién pintado y deslumbrante, siempre con la cruz en lo alto. Y éste es el asombro de la religión: haber transformado un barco hundido en un submarino. Bajo el peso de las aguas, el arca sobrevivió. Tras el incendio y bajo los escombros de las dinastías y los clanes, nos alzamos para acordarnos de Roma.

Si la fe solo hubiera sido un capricho del decadente imperio, ambos se habrían desvanecido en un mismo crepúsculo. Y si la civilización había de resurgir más tarde (y las hay que no han resurgido), hubiera tenido que ser bajo alguna nueva bandera bárbara. Pero la Iglesia cristiana era el último aliento de la vieja sociedad y el primer aliento de la nueva. Congregó a los pueblos que olvidaban ya cómo se levantan los arcos, y les enseñó a construir el arco gótico. En una palabra, lo que se dice contra la Iglesia es lo más falso que de ella puede decirse. ¿Cómo afirmar que la Iglesia quiere hacernos retroceder hasta las edades oscuras, cuando a la Iglesia debemos el haber podido salir de ellas?"




"Mi querida Rhoda: la fe también es un hecho y está relacionada con hechos. Yo sé razonar al menos tan bien como los que te dicen lo contrario, y me extrañaría que quede por ahí alguna duda que yo no haya albergado, examinado y disipado. Yo creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y creo en las otras cosas extraordinarias que decimos en esa oración. Y mi fe es tanto mayor cuanto más contemplo la experiencia humana. Cuando te digo "que Dios te bendiga, mi querida niña", dudo tan poco de Él como de ti".



"En primer lugar quisiera decir que mi conversión al catolicismo fue completamente racional (...). Me bauticé en un cobertizo de lata situado en la trasera de un hotel de estación. Lo acepté porque así resultaba mucho más convincente para mi mente analítica."
 

"Estoy orgulloso de verme atado por dogmas anticuados y esclavizado por credos profundos (como suelen repetir mis amigos periodistas con tanta frecuencia), pues sé muy bien que son los credos heréticos los que han muerto, y que solo el dogma razonable vive lo bastante para que se le llame anticuado".




"Fui descubriendo cada vez con mayor nitidez, enterándome por la historia y por mis propias experiencias, cómo, durante largo tiempo se persiguió por motivos inexplicables a un pueblo cristiano, y todavía sigue odiándosele. Reconocí luego que no podía ser de otra manera, porque esos cristianos eran profundos e incómodos como aquellos que Nerón hizo echar a los leones."




"Hay en el mundo miles de modos de misticismo capaces de enloquecer al hombre. Pero hay una sola manera entre todas de poner al hombre en un estado normal. Es cierto que la humanidad jamás pudo vivir un largo tiempo sin misticismo. Hasta los primeros sones agudos de la voz helada de Voltaire encontraron eco en Cagliostro. Ahora la superstición y la credulidad han vuelto a expandirse con tan vertiginosa rapidez, que dentro de poco el católico y el agnóstico se encontrarán lado a lado. Los católicos serán los únicos que, con razón, podrán llamarse racionalistas. El mismo culto idolátrico por el misterio empezó con la decadencia de la Roma pagana a pesar de los "intermezzos" de un Lucrecio o de un Lucano."



"No es natural ser materialista ni tampoco el serlo da una impresión de naturalidad. Tampoco es natural contentarse únicamente con la naturaleza. El hombre, por lo contrario, es místico. Nacido como místico, muere también como místico, sobre todo si en vida ha sido un agnóstico. Mientras que todas las sociedades humanas consideran la inclinación al misticismo como algo extraordinario, tengo yo que objetar, sin embargo, que una sola sociedad entre ellas, el catolicismo, tiene en cuenta las cosas cotidianas. Todas las otras las dejan de lado y las menosprecian."

 

"Sólo la Iglesia Católica puede salvar al hombre ante la destructora y humillante esclavitud de ser hijo de su tiempo."



"Esto significa, si lo precisamos todavía más, que una persona, al convertirse, crece y se eleva hacia el pleno humanismo. Juzga las cosas del modo como ellas conmueven a la humanidad, y a todos los países y en todos los tiempos; y no sólo según las últimas noticias de los diarios."



 

y en tu camino seré el andar Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates