Esta tarde, dos personas distintas me han invitado, cada una por su lado, a recorrer un camino.
Sospecho que en ambos casos (al menos en el primero seguro) ha sido simplemente gracias al título del blog.
Qué preciosas las palabras; cómo se invocan unas a otras con una fuerza que apenas podemos sospechar, cómo perfilan senderos a nuestro pensamiento, cómo moldean nuestro corazón. Las palabras pincelan y a veces deciden la forma en que nos relacionamos con las cosas y con las personas, con Dios y con nosotros mismos.
Nunca lo había pensado, pero sí, tal vez sea importante escoger bien las palabras. Las que digo, pero también las que leo o las que escucho atentamente. Y tal vez sea importante escuchar antes de escoger las palabras, también: dejar que sean las palabras que hay sembradas en mi corazón las que escojan a las que salen de mi boca, y las palabras que tú me estás diciendo, las que llamen, como si de hermanas se tratara, a las que hace tanto que guardo para ti.
- La primera me ha invitado a recorrer un camino de reflexión compartida, en el proyecto Nos ponemos en camino.
- La segunda, algo aún más maravilloso, me ha invitado a recorrer con ella, literalmente, un "camino de amistad".
Sospecho que en ambos casos (al menos en el primero seguro) ha sido simplemente gracias al título del blog.
Qué preciosas las palabras; cómo se invocan unas a otras con una fuerza que apenas podemos sospechar, cómo perfilan senderos a nuestro pensamiento, cómo moldean nuestro corazón. Las palabras pincelan y a veces deciden la forma en que nos relacionamos con las cosas y con las personas, con Dios y con nosotros mismos.
Nunca lo había pensado, pero sí, tal vez sea importante escoger bien las palabras. Las que digo, pero también las que leo o las que escucho atentamente. Y tal vez sea importante escuchar antes de escoger las palabras, también: dejar que sean las palabras que hay sembradas en mi corazón las que escojan a las que salen de mi boca, y las palabras que tú me estás diciendo, las que llamen, como si de hermanas se tratara, a las que hace tanto que guardo para ti.














